DEVOCIONAL: AGRADECIMIENTO

Lectura bíblica: I Tesalonicenses 5:18

Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

Dar gracias en todo

Dar gracias parece ser un acto tan sencillo. La familia se encarga de enseñar a sus hijos a decir «gracias» cuando algo se les da o se hace por ellos. Sin embargo, en algunas ocasiones en nuestra vida, dar gracias al Señor se vuelve algo difícil para las personas.

La Biblia habla mucho con respecto a dar gracias. La palabra “gracias” aparece de diferentes maneras numerosas veces en la Biblia. En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo escribió al menos 46 veces acerca de dar gracias. Indudablemente, él estaba tocando algo en particular acerca de este asunto.

En sus epístolas, Pablo nos anima a dar gracias. Pero quizás su encargo más exigente se encuentra en 1 Tesalonicenses 5:18:

«Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús para con vosotros»

«En todo»: ese es el desafió. Cuando se obtiene las bendiciones deseadas se suele estar muy alegre y agradecido por recibir esos anhelos que Dios ha hecho por nosotros. Así que, resulta fácil dar gracias con mucha alegría. Sin embargo, resulta difícil agradecer cuando los sueños no han salido como se desea.

La biblia dice en Filipenses 4:6:

«No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús».

En la vida cotidiana, la persona suele encontrarse con una lista interminable que conduce al afán: problemas en las relaciones, dificultades financieras, niños traviesos, presión en el trabajo o por no tener trabajo y así sucesivamente.

Este versículo nos dice que en toda ocasión: en cada asunto, circunstancia, situación, podemos orar y suplicar con acción de gracias y dar a conocer nuestras peticiones delante de Dios. El objetivo es siempre mantenerse en comunión con el Señor y poder obtener paz en la espera, sin olvidarse de agradecer por lo bueno y lo malo que sucede, pues al final cada experiencia deja una enseñanza en la vida.

En Lucas 17:11 – 19 nos relata la historia de los 10 leprosos que fueron limpiados, pero solo 1 de ellos se regresó para agradecerle a Jesús por haberlo sanado. Y él le preguntó «¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.«

La gratitud es una flor rara en medio del campo, y quien la encuentra, obtiene un tesoro. Dios ama mucho a los agradecidos y el Devocional de hoy, hace un recordatorio a nunca olvidar dar gracias al Señor por todas las cosas que surgen en la vida.