La Gente de Mar ante el COVID-19

 

Ante la crisis de la pandemia COVID-19, uno de los factores que más se ve afectado y que más preocupa es la economía y la cantidad de plazas laborales que se están suspendiendo en muchos mercados. Sin embargo, hay industrias que no pueden detenerse, y los empleados deberán sufrir muchas consecuencias dentro del entorno laboral, debido a esta crisis. Una de ellas son los marinos y oficiales que navegan en los buques mercantes, al rededor del mundo.

¿Qué sucede con la gente de mar en tiempos de COVID-19? ¿Qué sucede con los que no pueden abandonar los buques? Trataré de abordar algunos de los elementos más importantes en esta situación. Sobre todo, haciendo uso de uno de los Convenios Internacionales más novedosos en este tema: Convenio sorbe el Trabajo Marítimo del 2006 (Convenio MLC 2006).

El tránsito y la repatriación, así como la terminación de los Contratos de Trabajo de la Gente de Mar, son temas que se abordan en el Convenio MLC para proteger los derechos de los marinos y asegurar las obligaciones de los armadores. Este convenio obliga al armador a firmar un contrato con el marino, cumpliendo con los parámetros legales; por ejemplo, asegurarle al marino un trato adecuado a bordo, atención médica, cubrir sus gastos aéreos para abordar buque, cubrir gastos de movilización y no contratar por más de 11 meses. Pero, ¿qué sucede con todos los marinos a punto de comenzar a trabajar y que fueron sorprendidos por el COVID-19?

Hay marinos que terminaron su contrato y no pudieron tomar un avión de regreso a sus países por los cierres de negocios. Se encuentran en hoteles, sin dinero, sin la ayuda de la naviera o el armador. A estos marinos, según el MLC se podrían considerar en abandono. Esto podría afectar legalmente al armador, si el marino desea proceder judicialmente.

Hay otros marinos que, al finalizar el contrato, han quedado a bordo del buque. En estos casos, el MLC exige al armador que debe brindar alimentación, hospedaje y atención medica a todo marino que permanezca a bordo, aunque su contrato haya finalizado. El marino tiene la opción de renovar su contrato y seguir trabajando, pero eso será decisión del marino. Si este se ve obligado directa o indirectamente por el armador, puede proceder judicialmente.

Hay miles de marinos que están en la espera de ser llamados para relevar. El tiempo sigue pasando, y aun no pueden abordar. Continúan sin trabajo y sin dinero para poder sobrellevar esta situación. Lo único que les queda es tener paciencia, y esperar que puedan abordar pronto.

La situación del COVID-19 nos está afectando a todos. Sin embargo, siempre persisten los derechos y las obligaciones, y solo mediante el conocimiento podremos exigir su cumplimiento. Marino, exige tus derechos.

 

Abog. Luis Maradiaga
Coordinador de Carrera Gestión Portuaria y Transporte Marítimo